El pasado 13 de junio de 2013, tuve el gusto de ver a una excitante selección de Armenia despedazar a Dinamarca en el Parken Stadiom de Copenhaguen como preámbulo al partido entre Colombia y Perú. Seguramente no era un resultado que los daneses esperaban frente una selección que venía de perder como local contra Malta. Pero todo parecía funcionar para Armenia ese día. En el centro de todo lo bueno que el Havak'akan (sobrenombre de la selección de Armenia) propuso estuvo el número 18. De apellido Mkhitaryan, estaba dirigiendo el contraataque despiadado de los visitantes, con pases rápidos de un sólo toque pero también con mucha calidad para conducir el balón. Su gran partido terminó recompensado con el cuarto y último gol de la tarde. Ese partido me dejó con el sabor de que había algo especial en ese jugador.
Un par de semanas más tarde, me encontré con la noticia de que ese mismo jugador jugaba en el eterno campeón de los últimos años en Ucrania, el Shakhtar Donetsk, pero haría su paso al subcampeón de Alemania y Europa, el Borussia Dortmund. La noticia me emocionó porque de lo que había visto de él, me parecía un jugador ideal para reemplazar a Mario Götze en el Dortmund. Un jugador capaz de jugar fútbol vertiginoso y de liderar un contraataque sin misericordia.
Hay un chiste común en el internet sobre la política de contratación de Jürgen Klopp en el Dortmund. Entre más raro e impronunciable el nombre, más favorecido por Klopp es el jugador (imagínense lo desastroso que sería ver una narración de Jorge Eliécer Torres o de William Vinasco de un partido del Dortmund). Con jugadores como Błaszczykowski o Großkreutz tal vez no parece tan descabellado. Mkhitaryan también cae en esa categoría, pero no se puede negar que el técnico alemán es un scout de talentos. Ha perdido grandes jugadores como Barrios, Sahin (aunque ahora ha regresado), Kagawa, y recientemente a Götze a su acérrimo rival, pero siempre ha encontrado formas de reemplazarlos.
Mkhitaryan empezó su carrera en uno de los equipos más populares de Armenia, el FC Pyunik de Yerevan. Su padre, Hamlet Mkhitaryan, fue también futbolista profesional, jugando para el rival del Pyunik, el Ararat de Yerevan, pero murió a los 33 años de un tumor cerebral. Siguiendo los pasos de su padre, Henrikh debutó cómo profesional en el 2006 a los 17 años. En los cuatro años que jugó en el Pyunik, ganó cuatro veces el título nacional. Su récord goleador en Armenia fue excepcional, anotando 30 goles en 70 partidos. En el 2009, la liga de Armenia le había quedado pequeña y fue transferido al Metalurh Donetsk de Ucrania. Su única temporada en el equipo más chico de Donetsk fue un éxito. Como mediocampista anotó una muy respetable cantidad de 12 goles en 37 partidos oficiales. Ya habiendo demostrado su calidad para dominar la liga ucraniana, el actual campeón, el Shakhtar Donetsk le llegó a tocar la puerta a su vecino. Como en su paso por el Pyunik, Mkhitaryan fue campeón de liga los tres años que jugó en el Shakhtar. En su última temporada se coronó máximo goleador de la liga de Ucrania con 25 goles, un récord en ese país. En total jugó 72 partidos para el gigante ucraniano, anotando 38 goles. Números impresionantes para cualquier delantero, más aún para un jugador que juega de armador.
En la selección de Armenia, Mkhitaryan también ha sido un jugador exitoso. tantas veces en el fútbol moderno hemos visto jugadores supremamente exitosos en el fútbol de clubes, con la incapacidad de emular sus actuaciones con sus selecciones nacionales. No es el caso de Mkhitaryan. En la campaña de clasificación a la Euro de 2012, anotó seis goles, en una campaña exitosa para Armenia, a pesar de no clasificar a la Euro. Armenia anotó la impresionante cifra de 22 goles, pero terminó tercera, detrás de Rusia y la República de Irlanda. En total, Mkhitaryan ha jugado 41 partidos con la selección de mayores y ha anotado 11 goles.
Tantos éxitos le han valido a Mhkitaryan el pase a mayor exposición en el fútbol de Europa occidental con el Dortmund. Con 24 años, está apenas entrando a los mejores años de su carrera futbolística. Lastimosamente, no pudo debutar en competencia para el Dortmund en el partido de la Super Copa de Alemania contra el Bayern de Guardiola por una leve lesión. A la siguiente semana ya se encontraba en condiciones para ponerse la diez del equipo amarillo y negro. Sin mayores sorpresas Mhkitaryan ha ocupado la posición que era de Götze en el centro del tridente ofensivo. Debutó el 18 de agosto contra el Braunschweig en una difícil victoria para el recién coronado campeón de la Super Copa. Tuvo que esperar a su tercer partido competitivo para anotar su primer gol, y de paso su primer doblete, que fue suficiente para que el Dortmund venciera de visitante 1-2 al Eintracht Frankfurt. El partido siguiente volvió anotar y logró su primera asistencia en la goleada 6-2 al Hamburgo.
En el comienzo perfecto del Dortmund en la Bundesliga, Mkhitaryan lleva 3 goles y una asistencia. Lleva un promedio de 2.5 pases ofensivos por partido con un 78.2% de precisión en sus pases. No es un promedio muy impresionante, pero hay que tener en cuenta que el Dortmund no es un equipo que requiera de retener el balón por largos períodos y es muy explosivo en el último tercio. Se espera del Armenio que sea capaz de aportar creatividad con pases rápidos y participar en el juego ofensivo, no de ayudar a la retención del balón por largos períodos.
Su debút en Champions no fue el más estelar, pero el Dortmund en general fue superado por el Napoli en su visita a Italia. Aún tiene oportunidades para impresionar en el escenario más importante de todos.
Mhkitaryan le ofrece al Dortmund capacidad goleadora con su excelente remate de media distancia, gran control del balón y facilidad para entregar la bola en pases cortos y rápidos. Es el típico armador de contraataque, adecuado para el juego del Dortmund. Con jugadores tan prometedores todavía entre sus filas, no hay necesidad de pánico en el Signal Iduna Park.
*Datos estadísticos provienen de: www.whoscored.com
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